Un golpe en la cabeza puede parecer inofensivo — hasta que deja de serlo. El traumatismo craneoencefálico (TCE) cubre un espectro muy amplio, desde la conmoción sin secuelas hasta el politrauma grave con riesgo vital. Lo crítico es saber cuándo vigilar en casa, cuándo pedir una tomografía y cuándo operar. En Querétaro, el Dr. Carlos Mendoza atiende TCE como neurocirujano: evaluación clínica rigurosa, imagen dirigida y decisión quirúrgica oportuna cuando hay hematomas, fracturas hundimiento o edema cerebral.
Clasificación del TCE — la escala de Glasgow
El TCE se clasifica por la escala de coma de Glasgow (GCS), que evalúa apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora. A mayor puntuación, mejor estado neurológico:
- TCE leve — GCS 13-15. Conmoción o contusión menor. Es la forma más frecuente.
- TCE moderado — GCS 9-12. Hay lesión cerebral demostrable en imagen en muchos casos.
- TCE severo — GCS 3-8. Coma, requiere UCI, manejo de vía aérea y monitoreo de presión intracraneal.
Lesiones postraumáticas más frecuentes
- Conmoción cerebral — alteración transitoria de la función sin lesión visible
- Contusión cerebral — machucamiento del tejido, visible como hemorragia pequeña en TAC
- Hematoma epidural — sangre entre cráneo y duramadre, típicamente por rotura de arteria meníngea media. Urgencia quirúrgica
- Hematoma subdural agudo — sangre entre duramadre y cerebro por rotura de venas puente
- Hemorragia subaracnoidea traumática — sangre en el espacio entre aracnoides y piamadre
- Lesión axonal difusa — lesión de fibras por aceleración-desaceleración, puede ser grave con TAC casi normal
- Fractura craneal lineal o con hundimiento — puede requerir cirugía si comprime el cerebro o expone duramadre
Cuándo hacer tomografía tras un TCE
No todo golpe requiere tomografía, pero hay criterios claros que obligan a hacerla:
- Pérdida de conciencia, aunque haya sido breve
- Amnesia del evento o de eventos previos
- Vómito repetido tras el trauma
- Cefalea intensa que no cede
- Crisis convulsiva postraumática
- Sospecha de fractura de base de cráneo (equimosis retroauricular, ojos de mapache, salida de líquido claro por nariz u oído)
- Mecanismo de alta energía (accidente vehicular, caída desde altura)
- Edad mayor de 65 años o uso de anticoagulantes
- Intoxicación que dificulte la exploración neurológica
- Pérdida de conciencia prolongada o que reaparece
- Pupila de un lado más grande que la otra
- Debilidad brusca o dificultad para hablar
- Vómito repetido, especialmente en proyectil
- Cefalea progresivamente peor
- Salida de líquido claro por oído o nariz
- Crisis convulsiva
- Somnolencia progresiva, dificultad para mantener despierto
Tratamiento según gravedad
TCE leve sin lesión en imagen
Observación domiciliaria con pautas claras: alguien que vigile, regresar si aparece alarma. Reposo cognitivo (reducir pantallas, lectura intensa, trabajo mental) durante los primeros días. Control en consulta a los 7-10 días.
TCE con lesión en imagen que no requiere cirugía
Hospitalización con vigilancia neurológica y tomografía de control a las 6-24 horas para descartar progresión. Analgesia, control de crisis y manejo de la presión arterial.
TCE con indicación quirúrgica
- Hematoma epidural mayor de 30 ml o con efecto de masa — craneotomía evacuadora urgente
- Hematoma subdural agudo grueso con desviación de línea media — craneotomía evacuadora
- Contusión cerebral temporal con edema expansivo — evacuación o craniectomía descompresiva
- Fractura con hundimiento mayor al grosor del cráneo — elevación quirúrgica
- Edema cerebral refractario al tratamiento médico — craniectomía descompresiva
Rehabilitación postraumática
El cerebro tiene capacidad de reorganizarse (neuroplasticidad). Un programa de rehabilitación temprano e integral es determinante en los resultados:
- Rehabilitación física para déficit motor
- Terapia de lenguaje en caso de afasia o disartria
- Rehabilitación cognitiva para memoria, atención y funciones ejecutivas
- Apoyo psicológico — la ansiedad y depresión postraumáticas son frecuentes y tratables
- Seguimiento neurológico regular en los primeros 12 meses