El hematoma subdural es la acumulación de sangre entre la duramadre y el cerebro. Es una de las urgencias neuroquirúrgicas más frecuentes, sobre todo en adultos mayores. A veces aparece tras un golpe importante, pero en otras ocasiones el paciente ni siquiera recuerda el trauma — solo llegan los síntomas de confusión, pérdida de fuerza o somnolencia semanas después. En Querétaro, el Dr. Carlos Mendoza maneja el hematoma subdural agudo como urgencia y el crónico con técnicas de drenaje mínimamente invasivas que permiten una recuperación muy rápida.
Tipos de hematoma subdural
Hematoma subdural agudo
Aparece en las primeras 72 horas tras un trauma importante (accidente de tránsito, caída desde altura, asalto). La sangre es fresca y aumenta de volumen rápidamente, comprimiendo el cerebro. Es una urgencia quirúrgica que requiere craneotomía evacuadora. El pronóstico depende del estado neurológico al llegar al hospital y del tiempo hasta la cirugía.
Hematoma subdural subagudo
Entre 3 días y 3 semanas tras el trauma. La sangre está parcialmente licuada. El manejo combina características del agudo y del crónico.
Hematoma subdural crónico
Aparece más de 3 semanas tras el trauma. Es muy frecuente en adultos mayores, pacientes con anticoagulantes y pacientes con atrofia cerebral. La sangre está licuada y rodeada de una membrana. El tratamiento de referencia es el drenaje por trépanos, una técnica muy segura con excelente pronóstico.
¿Por qué es más frecuente en adultos mayores?
Con la edad, el cerebro se atrofia ligeramente y se separa un poco de la duramadre. Esto estira las venas puente que unen la corteza con los senos venosos. Un golpe en la cabeza, incluso leve, puede romper una de esas venas y producir una hemorragia lenta que se acumula durante semanas. Es por eso que muchos pacientes no recuerdan ningún trauma importante.
Síntomas del hematoma subdural
- Cefalea progresiva — dolor de cabeza que aumenta con los días
- Confusión, pérdida de memoria reciente, cambios de conducta — a veces se confunde con demencia
- Debilidad o torpeza de una mano, un brazo o una pierna
- Dificultad para caminar, inestabilidad
- Somnolencia excesiva, dificultad para mantenerse despierto
- Alteraciones del habla
- Crisis convulsivas
Si un adulto mayor presenta confusión, debilidad de un lado o cambios de conducta en semanas — especialmente si toma anticoagulantes o tuvo una caída reciente — una tomografía de cráneo es obligada antes de asumir demencia u otro diagnóstico.
Diagnóstico
La tomografía simple de cráneo muestra el hematoma con claridad. La diferencia entre agudo y crónico se establece por la densidad: el agudo se ve blanco (hiperdenso), el crónico se ve negro (hipodenso) y el subagudo es intermedio.
En casos con datos neurológicos importantes, una resonancia magnética aporta información sobre membranas, compartimentación y edema cerebral asociado.
Tratamiento quirúrgico
Drenaje por trépanos (hematoma subdural crónico)
Es la técnica estándar. Se hacen uno o dos orificios pequeños en el cráneo, se rompe la duramadre, y se drena la sangre licuada. Después se deja un drenaje por 24-48 horas para que el cerebro reexpanda el espacio. La mejoría neurológica suele ser rápida — muchos pacientes notan mejoría el mismo día.
- Anestesia: local + sedación o general
- Tiempo quirúrgico: 40-60 minutos
- Hospitalización: 2-4 días
- Regreso a actividades: 2-3 semanas
Craneotomía evacuadora (hematoma subdural agudo)
Cuando el hematoma es agudo, la sangre está sólida y no se puede drenar por trépanos. Se requiere una craneotomía mayor para retirar el coágulo y controlar la fuente de sangrado. En casos graves con edema cerebral importante puede ser necesaria una craniectomía descompresiva (dejar el hueso fuera temporalmente para dar espacio al cerebro edematizado).
Embolización de la arteria meníngea media
En hematomas subdurales crónicos recidivantes, la embolización de la arteria meníngea media por vía endovascular reduce el aporte sanguíneo a la membrana del hematoma y disminuye significativamente la tasa de recurrencia. Es una técnica de evolución reciente con resultados muy prometedores.
Recuperación y pronóstico
- Hematoma subdural crónico: pronóstico excelente en la mayoría de los casos. Recuperación neurológica casi completa en las primeras 4 semanas
- Hematoma subdural agudo: el pronóstico depende del estado neurológico previo a la cirugía. La evacuación oportuna es clave
- Seguimiento con tomografía de control a las 4-6 semanas
- Revisión de anticoagulantes y factores de riesgo para evitar recurrencias